Decía la pregunta número 2:
Si tuvieras que verme haciendo algo durante toda una tarde, ¿qué me te gustaría verme hacer?
Es curioso porque cuando haces una pregunta siempre tienes unas expectativas de respuesta (es prácticamente una ley conversacional). La cuestión aquí son las expectativas que tenía.
Esta pregunta era algo distinta de la primera, si en la otra preguntaba sobre mí hablando, en esta ya planteo algo sobre mí haciendo. Es curiosa la dicotomía que he establecido y el hecho de que he preguntado antes por el hablar que por el hacer.
Soy un ser comunicativo, si no comunico no funciono y todos los trabajos y labores que he desempeñado tienen que ver de algún u otro modo con la comunicación. También mi primera afición (afición, por llamarlo de algún modo, pero en realidad mi medio de expresión y mi forma de metabolizar el mundo: la poesía o la escritura más en general).
Similar a la primera pregunta, aunque ahora ya no es un denominador común, si a nadie le importaba un pito de qué hablaba, es que a nadie le importa un pito qué haces. Es una paradoja, a nadie le importa pero sí importa. Yo siempre he dicho que no importa qué, sino el cómo, y se me revela una especie de confirmación de ese pensamiento. Vuelve a salir de nuevo la pasión y el entusiasmo, hasta reír.
La pregunta se abre a varias posibilidades, no hay nadie que haya mencionado una sola cosa. Hay quienes me colocan en un escenario, lo cual tiene todo el sentido del mundo: hay quienes pensarán que he venido a brillar, pero es que yo siento que he venido a servir, a servir y a compartir. Pero sí, hay trabajo que hacer en esa línea probablemente, solo que no ahora. Aunque hay alguien que ha dicho en un escenario o tarima. "Tarima". Pienso que en algún punto divulgaré desde la tarima (esto es metáfora, no necesariamente así), pero aún no siento tener nada que divulgar. Adoro la comunicación del tú a tú, de uno en uno. Aunque soy profesora, con lo que me encanta dirigirme a un grupo, lo que me gusta no es tanto enseñar (que también), sino que alguien aprenda y me dirijo a un grupo porque de grupos está conformado el mundo. Creo que no sé explicarlo ahora demasiado bien o es que todavía no tengo esta idea lo suficientemente clara. En cualquier caso, ¿cuánto estoy sirviendo ahora? Creo que debería servir más, aunque antes hay que situarse realmente. Aunque la propia manera de vivir ya implique en algunos casos servir, hay que situarse bien para poder servir a mayor escala o más a largo plazo.
Volviendo a la pregunta, aunque hay varias posibilidades, hay un espacio que se ha repetido, lo cual no ha dejado de sorprenderme: la cocina. Algunos en tono jocoso por mis increíbles dotes culinarias (otros porque me ven capaz de cocinar algo complejo), otros porque es un espacio donde se habla y se comparte.
Se ha repetido también algo: verme reír y verme relajada, verme hacer cosas con pasión. Es en ese sentido y no en otro en el que digo que no importa tanto qué haces, sino cómo lo haces. Creo que este año he aprendido (empezado a aprender) a despreocuparme y relajarme, aunque me supone una tarea complicada (curioso!).
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