En cuanto a lo que la respuestas revelan de mí, han saltado algunos denominadores comunes. En otras entradas, los iré tratando, pero antes de ello, voy a tratar cuatro aspectos:
En primer lugar, aunque la autoimagen (la imagen que tenemos de nosotros mismos) y la heteroimagen (imagen que los demás tienen de nosotros) a veces pueda entrar en colisión, también puede coincidir más de lo que pensaríamos. Surgen dos pensamientos aquí: 1) o bien tenemos a los demás engañados y hemos conseguido convencerlos de que nuestra autoimagen es lo que realmente somos o 2) nos han engañado ellos convenciéndonos de que el modo en que nos ven es cómo somos hasta el punto que pensamos que somos así. Bromeo, en cierto modo, y no quiero buscarle las tres piernas al gato. Hay una 3) te conocen bien o hay una parte de ti que conocen bien. Eso significa que has conseguido mostrar y expresar esa parte de ti. Y eso es fantástico, claro que sí.
En segundo lugar, es interesante y cierto también que hay similitudes entre las imágenes que los demás tienen de nosotros. Es decir, la heteroimagen que mi amiga tal tiene de mí se parece a la heteroimagen que mi amigo tal tiene de mí. Es interesante también y puede deberse, entre otras muchas cosas, a factores culturales, pero no es momento de explorar eso.
En tercer lugar, en otros casos las dos imágenes (la autoimagen y la heteroimagen) entran totalmente en colisión. Opciones, de nuevo: 1) No te conocen. 2) Te conocen pero tú no te conoces. 3) Pueden haber aplicado su propia manera de ver a las personas de forma sesgada. Esta tercera me parece interesantísima y, aunque se podría descartar de cuajo, también creo que puede dar insights muy interesantes, no solo de la otra persona, sino también de ti mismo, porque la forma en como la otra persona está construyendo la imagen de ti, sea o no sesgada, te está también diciendo mucho de ti. Por ejemplo, (ejemplo inventado y simple, pero para entendernos), si alguien piensa que todas las personas del mundo son egoístas, probablemente aplicará ese mismo criterio a ti, pensando que también actúas egoístamente. En fin, me parecen también caso interesantísimos.
Por último, pero no menos importante, algunas respuestas son individuales e únicas. Responden a vínculos muy específicos con algunas personas. Nos revelan tanto como las que son compartidas por varias personas (los denominadores comunes que extraemos) y a veces incluso más.
Comentarios
Publicar un comentario