Me he sentado a ver todas las respuestas detenidamente. No respondí inmediatamente a cada uno de los que han contestado las preguntas, tardé un poco para poder ver todas en relación con todas. Luego esperé a que los últimos que tenían que enviarlas lo hicieran y, finalmente, con todas en la mano, dejé un tiempo de reposo para poder volver a verlas al cabo de un tiempo.
Lo lindo de las respuestas es que revelan parte de las personas que responden. Es algo de lo que ya era consciente, pero leyéndolas tomas (más) conciencia de su visión de las personas, de cómo son, de cómo ven en el mundo y también de la relación que tengo con ellas y que ellas tienen conmigo.
Me hace esto pensar en que apenas me costó elegir a las personas. Salvo expecciones, el criterio de elección fue que todas esas personas me conocieran bastante, bien de hace mucho tiempo, bien de poco, o tuvieran un criterio y un modo de ver las cosas que valoro y admiro (en casi todos los casos, las dos). Digo "o tuvieran un criterio" con una "o", aunque no puedo pensar en ningún caso donde la persona no fuera alguien sin buen criterio.
Leo las respuestas y me doy cuenta de algo aún más importante sobre la elección de las personas: todos los que cumplen esos dos criterios son además personas por quienes siento amor (o lo he sentido -se me hace difícil pensar que no siento amor por quién lo haya sentido antes, pero eso es otro tema-). Aunque esto no constitutía un criterio de elección inicial, es una coincidencia que dice bastante de en quiénes confío para pararme a pensar para crecer (evidentemente, se crece de muchas maneras). Seguramente no sé explicar esto todavía y es solo una intuición, pero tendrá que ver con que a través del amor crecemos.
También es curioso que antes de realmente ponerme a ver lo que las respuestas revelaban de mí me ha interesado primero lo que las respuestas revelaban de las otras personas y de mi relación con ellas. Respecto a la segundo: cuánto indago yo en ellas, cuánto comparto y compartimos, de dónde venimos y hacia dónde quizá vayamos. Algunos hacen explícito cuál es el vínculo conmigo en sus respuestas, en otros se sobreentiende o no hace falta explicitar. También hay casos sin respuesta, lo cual ya es un indicativo del (des)vínculo (en algunos casos, cuestión de vinculación distinta, simplemente). Respecto a lo primero, he tenido curiosidad de saber qué responderían con las mismas preguntas, pero no es justo, porque cada uno haría preguntas distintas y no solo eso, hay a quién nunca se le ocurriría tal cosa o no le encontraría siquiera sentido. Hay un caso excepcional de quien antes de enviarme las respuestas a las preguntas me ha pedido que las responda también para él. Nada más lindo que ver que algo que haces sirve también a alguien.
Comentarios
Publicar un comentario